lunes, 22 de diciembre de 2008

14º.- Salar de Uyuni


1 de Noviembre de 2.008



Cuatro horas de viaje en autobús y, a las 17.00 h. estábamos en esta ciudad minera de Potosí. Lo más relevante para visitar aquí son las minas de plata. A Juan y a mí no nos apetecía hacer turismo observando a los mineros mientras trabajan en duras condiciones.

Sí que visitamos La Casa Nacional de la Moneda. Potosí tuvo una gran expansión comercial gracias a la gran cantidad de plata que se extraía desde Cerro Rico.

La acuñación en la primera Casa de la Moneda y de una manera rudimentaria, se mantuvo durante 212 años, desde 1.572 hasta 1.767. Eran tan conocidas en el mundo estas monedas que Miguel de Cervantes inmortalizó la frase: " Vales un potosí"

Se construyó la segunda Casa de la Moneda. La producción de las mimas de plata entre los años 1.545 - 1.573 supuso para el rey de España 820 millones, 513 mil y 893 duros, cantidad mayor al caudal en metálico circulante de los estados europeos.

Cuenta la leyenda que los españoles colocaron la máscara de una bruja a la entrada del edificio para disuadir a los posibles ladrones. Por lo visto tuvieron éxito.



Casa de la Moneda en Potosí


Durante esa tarde vimos todo cuanto nos dió tiempo, de todas maneras la ciudad es pequeña y se vé rápido. Al dia siguiente cogíamos nuevamente un autobús. Un paisaje completamente desértico. En seis horas llegamos a nuestro siguiente destino, el polvoriento Uyuni.

Fué imposible desempolvar las mochilas para poder colgárnoslas, eran dos bloques de arena cuando las sacaron del maletero del autobús. Yendo hacia el hostal Avenida Juan se torció un tobillo, se lo vendó muy ajustado y... a rezar.

A las 19:00 h. teníamos auténtica hambre, así que nos fuimos a una pizzeria llena de guiris y nos pedimos unas cervezas potosinas, unos espaguetis carbonara y una pizza. Un banquetazo. Pasamos un rato muy agradable, seis chicos vascos y uno catalán se sentaron en la larga mesa en la que estábamos y se entabló la tertulia.

9 Horas de sueño resultan del todo reparadoras. Lo primero que hicimos a la mañana siguiente fué ir a Inmigración para ampliar el período de estancia en Bolivia durante un més más.

El tour a el Salar de Uyuni lo contratamos en la agencia El Dorado. Eran tres dias de duración, viajando en un 4 x 4 seis personas y acompañados por una cocinera, que es la que se encargaría de todas las comidas hasta nuestro regreso.

Coincidió que ese dia era el de Todos los Santos, una fiesta muy importante en todo el país. Sobretodo en las casas donde ha habido una defunción durante el año, se sirve comida y bebida a todo el que quiera entrar para ofrecer sus condolencias, así que, el pueblo se pasa el dia yendo y viniendo de casa en casa. Otra de las peculiaridades de este dia es que se engalanan los nichos con coronas y adornos florales, tanto naturales como artificiales.

Comenzamos la excursión un poco tarde, a las 11:30 h., ya que Octavio, el guía y chófer, había ido a arreglar la tumba de su primera esposa y se demoró bastante. Nos quedamos sin cocinera, pues también estaba muy ocupada con la festividad, así que teníamos un chófer pluriempleado.

Los seis ocupantes del 4 x 4 éramos Mark (Canadá), Nicolai y Jon (Dinamarca), Davide (Italia), Juan y yo.


Listos para empezar

La primera visita era a un cementerio de trenes en la "nada" del desierto del Altiplano Central y a 3.600 m. de altitud. Uyuni, por su proximidad con la frontera de Chile y las minas de Potosí fué, en su tiempo, un intercambiador de trenes importante. Cuando la plata comenzó a escasear y las relaciones con Chile llegaron a ser algo tensas, se abandonaron una serie de trenes en este desierto. Hoy en dia, oxidados, se han convertido en un atractivo turístico.




Cementerio de trenes en Uyuni



Proseguimos camino hasta Colchani

Colchani es una modesta aldea en la que los vecinos han construido casas de ladrillos de sal y en el que se puede también visitar un museo de sal muy peculiar en el que unas diez familias aprovechan esta materia prima para elaborar artesania que venden después a los turistas.


Museo de Sal en Colchani



Impresionante Salar de Uyuni


De aquí a la Isla volcánica Incahuasi ó Del Pescado, como se la conoce coloquialmente debido a que tiene esa forma. Está en pleno Salar, a 80 km. de Uyuni, es una formación de rocas calcáreas en las que encuentras fácilmente conchas marinas y restos de corales.




Volcanes al fondo y un paradisíaco mar de sal


La altura a la que pueden llegar estos cáctus es de hasta 7 metros. Crecen aproximadamente un cm. por año.






Un detalle muy importante era no pegarse demasiado



Bandera boliviana coronando la Isla Incahuasi




Mientras los seis recorríamos con detalle los alrededores, Octavio nos preparaba un almuerzo frio, un picadillo de tomates con pepinos, una milanesa de res (vaca) con arroz y un plátano.




Dimos tiempo para que Octavio lo organizara todo y poder continuar con este magnífico día.

Puedes estar de varias maneras en esta inmensidad fascinante:





Preguntándote si estás soñando


Observando con gratitud todo cuanto hay a tu alrededor





O saltando de alegría por estar aquí


Fuera de la época de lluvia, un salar de 12.000 km2. que se geometriza.




Directos para el poblado de Atulcha en el que dormimos en un precioso hotel de sal, el "Marith", las habitaciones eran sencillas y el baño compartido. Sería nuestra única ducha en varios dias. La iluminación, obtenida mediante una placa solar, la hacian funcionar de 19:00 h. a 21:00 h., justo el tiempo en que se servían la cena.

El tobillo de Juan


Mientras hacíamos tiempo para la hora de la cena aprovechábamos el tiempo escribiendo "el diario de abordo", muy importante para el recuerdo.




Salón del hotel de sal


Coincidimos con otro tour compuesto por catorce personas, también de diferentes nacionalidades. Éntramos en una animada charla en la que cada cual intentaba arreglar el mundo como podía. Se oía... que si Berlusconi...., que si Bush...., pues Zapatero ... y, así hasta que nos mandaron a la cama.




Cena con gente de todo el mundo



5:30 H. de la mañana del dia siguiente, nos dirigimos hacia el salar de Chiquana y pasamos por la aldea de San Juan. Compramos alguna cosilla en este almacén de alimentación, era el único que encontraríamos en cientos de kilómetros.





San Juan




Cementerio de San Juan, engalanado para el dia de Los Santos



La vicuña es el camélido más pequeño que existe, habita en las altiplanicies en libertad y la fibra de su lana es la más fina del mundo, valorada ésta desde una época preincáica. Los conquistadores españoles comenzaron la caza de la vicuña de una manera indiscriminada. En los años cincuenta esta especie estuvo en serio peligro de extinción, quedando aproximadamente unos 10.000 ejemplares. Hoy están protegidas.


Vicuñas en libertad



La llama es la auténtica reina de los Andes. Sigue siendo el medio de transporte perfecto para aquellos lugares sin caminos. De su lana se han vestido generaciones de latinoamericanos. Su carne, baja en colesterol, se está empezando a comercializar. Es valiente y se suele tener como guardiana de las chacras ó fincas de esta zona ya que está acostumbrada a defenderse de sus enemigos depredadores como son el puma, coyotes, etc., a base de fuertes coces y escupitajos.
No es extraño verla como animal de compañía.




Rebaño de llamas




Varias horas de viaje hasta llegar a la Laguna Cañapa, la mayor parte de esta laguna era una costra salina por la que se paseaban tres variedades de flamencos, Chilenis, Andinos y Janesis.



Montaña Tapaquilcha, (5.758 m.), reflejada en Laguna Cañapa



Miles de flamencos de cuellos rosados y rojas plumas en los extremos de las alas cubren este paisaje acuático.




Flamencos en Cañapa
Una carrerilla de nada en caso de que a uno le dé un apretón....


300 M. solamente


La distancia entre cada parada era de muchas horas.
En esos momentos nos dirigíamos al desierto de Siloli, al cual se le considera una parte del desierto de Atacama, el más seco del planeta.




Montaña multicolor, "Panizo"

El paisaje fué durante todo el trayecto espectacular
Aún quedan volcanes en actividad, como el Ollagüe, en el que existían unas minas de azufre ya abandonadas.


Los guías de estos tours han de estar preparados para todo y ser buenos mecánicos. La arena es uno de las principales causas de los problemas que se pueden presentar en los vehículos. Es muy usual encontrarte algún 4 x 4 averiado en el camino. Lo bueno de esto es que entre los chóferes se ayudan. Nadie pasa de largo.
Octavio comprobando el motor
Después de kilómetros y kilómetros de pura arena, de pronto te encuentras con formaciones rocosas impresionantes y de formas curiosas, como caidas del cielo.
Es un monumento natural situado al Sur del Salar de Uyuni. El viento y la sal le dieron esta forma tan peculiar.



Árbol de Piedra
Llegamos a la Laguna colorada a una altitud de 4.278 m. y unos 60 km2. de extensión, clasificada como "aguas andinas de altura", tiene una profundidad aproximada de 80 cm. Su color se debe a la pigmentación roja de cierto tipo de algas.
Vistas sobre la Laguna Colorada desde el mirador "Ojos Calientes"
Hicimos noche en un albergue junto a la laguna, aquí no había tampoco luz eléctrica ni agua. Para la cena guardábamos una sorpresa que habíamos comprado en el pueblo de San Juan, una botella de vino tinto.
Brindando con nuestros compañeros de viaje
Después de la cena un buen cepillado de dientes
Las habitaciones eran de lo más rudimentarias y en cada una había seis camas. Teníamos todo el albergue para nosotros esa noche. Podríamos haber escogido cada uno un cuarto para tener más intimidad, pero hacía tanto frio que preferimos mantenernos unidos las poquillas horas que podíamos dormir.
Habitación del albergue
A las 3:00 h. de la madrugada del tercer día estábamos ya en pié, eso sí zombis totales. Octavio quería llegar a los géiseres "Sol de Mañana". Este área tiene una extensión de unos 2 km2. y está a 4.850 m., se caracteriza por su gran actividad volcánica y fumarólica. Estas fumarolas llegan a alcanzar alturas de hasta 50 m. debido a la presión con la que son emitidos desde el interior de la tierra.
4:00 H. de la mañana
Comenzaba a amanecer cuando llegamos a las aguas termales sulfurosas de Cerro Polques, a 5.425 m. La temperatura era de - 5º C. afuera y, en esos momentos comprobaba la de este jacuzzi natural, que se suponía estaría a unos 30ºC. y donde nos habían dicho que deberíamos bañarnos para probar sus propiedades medicinales...
Era mejor no pensárselo........
La Laguna Verde presenta este color debido a la cantidad de magnesio que contienen sus aguas. Se encuentra a los piés del volcán Licancabur, 5.960 m., uno de los más altos del mundo.
A mitad de camino de regreso a Uyuni paramos para almorzar en el pueblo de San Cristóbal.
Lavando en San Cristóbal
Lo peculiar de la parada ese mediodía fué que, mientras esperábamos a que nuestro guía - chófer - cocinero nos preparaba el almuerzo, los seis compañeros de viaje estábamos paseando por lo que se suponía era la plaza del pueblo. Nicolai, Jon, Davide y Mark se pusieron a pelotear con un balón que estaba arrinconado en un muro y un grupo de chavales del pueblo se picaron al verlos jugar. Sin esperarlo se estaba celebrando una auténtico partido de fútbol. Lógicamente los bolivianos tenían ventaja sobre nosotros, ya que están mucho más aclimatados a la altura. Sin embargo, el resultado fué.....

Bolivia 2 - Europa y América 5
873 Km. exactamente fué lo que recorrimos durante esos tres dias, muy duros pero inolvidables.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

es hermoso y yo soy un peruano pero es muy hermoso todos los bolivianos deven estar muy horgullosos de susu tierraas muy bellas

Vinchu7 dijo...

Muy bueno el blog, estuve por ahi hace un par de años!!!

Subi unas fotos a facebook...., pasa si queres vinchu7@hotmail.com

Anónimo dijo...

NUNCA HABIA VISTO FOTOS TAN HERMOSAS COMO ESAS, SOY DE MEXICO
ME GUSTARIA IR

Anónimo dijo...

Miercolinas que belleza de fotos, realmente espectacular las imagenes del SALAR DE UYUNI, pero no creo que el resultado del partido de futbol haya sido 3 a 5 a favor de los gringos, jajajaja, pero igual felicidades !!